El extracto de pomelo como antibiótico narural
El extracto de las semillas de pomelo fue descubierto por el físico doctor Jacob Harish hace unos veinte años y desde entonces ha mostrado su eficacia en diversas aplicaciones como germicida, antibacteriano, antivírico y antiparasitario de amplio espectro, tanto en hongos como en bacterias.
Se vende en frascos de extracto cien por cien natural, acompañado de dosificador de goteo. Se emplea diluido en agua como antiséptico bucal, en gárgaras y enjuagues (diez gotas diluidas en agua, varias veces al día), como antibiótico local en varias aplicaciones como oídos o hasta pie de atleta (hongos) y como antibiótico general, tomado diluido en agua, veinte gotas cada seis horas. Actúa asimismo como antrivírico en herpes, gripes y resfriados o en afecciones gastrointestinales causadas por parásitos.
Sus fabricantes lo aconsejan incluso como desinfectante sanitario, dado que es más potente que el alcohol y también, al ser comestible, para potabilizar el agua. En este caso, se aconsejan 3 gotas por cada litro a potabilizar.